Street Fighter se estrena hoy, 16 de octubre. Es la cuarta adaptación en imagen real del juego de Capcom, la produce Legendary, la distribuye Paramount y la dirige Kitao Sakurai. Dura 119 minutos y está ambientada en 1993: Ryu (Andrew Koji) y Ken Masters (Noah Centineo), que llevan tiempo sin hablarse, vuelven a pelear cuando Chun-Li (Callina Liang) los recluta para el World Warrior Tournament. En el reparto están también Jason Momoa como Blanka, los luchadores de la WWE Roman Reigns y Cody Rhodes como Akuma y Guile, y David Dastmalchian como M. Bison.
Qué dice la crítica
En Rotten Tomatoes tiene un 46 % de críticas positivas sobre 63 reseñas, con una nota media de 5 sobre 10. Las opiniones van de un extremo a otro. The Times le pone una estrella por una historia deslavazada y unas peleas que no impresionan, y The Guardian dos de cinco por una trama con demasiados personajes. En el otro lado, Collider le da un 6 y Screen Rant un 7, que destaca su estilo visual.
El público la está tratando mucho mejor: en las valoraciones verificadas de Rotten Tomatoes, 232 de 275 espectadores la recomiendan, más de un 80 %. Los primeros comentarios tras el preestreno en Los Ángeles hablaban de una película tonta y divertida, llena de guiños para quien jugó.
Como referencia, la Street Fighter de 1994, la de Van Damme y Raúl Juliá, se quedó en un 20 %. No es difícil mejorarla.
Crítica contra público, otra vez
El cine de videojuegos lleva unos años con el mismo patrón: la crítica arruga la nariz y el público llena las salas. Pasó con Super Mario Bros. y con Minecraft, y todo apunta a que Street Fighter va por el mismo camino. Las previsiones de taquilla para su primer fin de semana en Estados Unidos rondan los 30 a 40 millones de dólares, según Box Office Pro.
¿Significa eso que la crítica no entiende estas películas, o que el público ya se conforma con ver a sus personajes haciendo el Hadouken? Lo que pide un fan de Street Fighter es que Ryu parezca Ryu, que las peleas tengan peso y que no se tome demasiado en serio. Si cumple eso, la nota de Rotten Tomatoes le va a dar bastante igual a quien pague la entrada.
¿Vais a ir a verla o esperáis a que llegue a plataformas?