El director de The Witcher 3 se ha montado su propio estudio y se nota en lo que importa: el guion es de lo mejor que ha salido de un RPG occidental en años, ser humano de día y vampiro de noche le da a cada misión una vuelta que mola de cojones, y el límite de 30 días hace que tus decisiones pesen de verdad. Pero el combate es pobre y monótono, con una defensa direccional torpe y un fijado de objetivo que va a su bola, las animaciones parecen de hace una generación y en PC salió con tirones y cierres. Si vienes por la historia, juégalo sin pensarlo; si vienes a repartir, te vas a aburrir.
Análisis del Cuervo
Veredicto del CuervoEl Witcher de los vampiros